No soy, materialmente hablando, muy ambiciosa. Nunca me ha faltado de nada, por eso el lema no tiene más quien tiene mucho sino quien menos necesita define bastante bien mi manera de vivir. Quizá habiendo sufrido carencias hubiera aspirado a más en ese aspecto, no lo sé.
Desear algo en el plano afectivo no sirve para esta lista, no hay meta que valga, porque intervienen segundas personas con voluntad propia. No son objetos, no podemos manipular los sentimientos, ni propios ni ajenos, afortunadamente.
Estoy satisfecha y he aprendido a apreciar día a día lo que tengo y me rodea. Realmente eso es vivir, pero, cuándo pasa sin mirar demasiado al futuro ¿No será sobrevivir?
Es una pena no tener conocimientos suficientes para inventar vacunas que salven enfermedades mortales, cambiar leyes que mejoren el mundo, crear alguna organización que ayude a los demás.
No tengo talento como para escribir ni siquiera el diario de Bridget Jones, para muestra este blog, ni creo que me den un Oscar (y eso que cuando chillo estoy sembrada como actriz dramática).
No nado muy bien, así que no pienso cruzar el tramo Tarifa-Melilla, el lago Ness etc. Aunque puedo proponerme atravesar la playa de Salou en Agosto ¡Tiembla David Meca!
No quedan ya Borbones solteros, así que tampoco puedo dar un braguetazo que pase a la historia.
Cómo la lista trata de lo que yo quisiera hacer, no de lo que me gustaría que pasara y teniendo en cuenta estas cosas, solo me vienen a la mente:
- Aprender Inglés. Ya he cerrado Opening y Wall Street, voy por alguna más.
- Al llegar a mi vejez, quiero estar rodeada de mucha gente que me quiera. Esto querrá decir que gané ese cariño (o que estoy forrada)
Que pocas aspiraciones tengo. Sin embargo, lo que si tengo es mucha curiosidad, así que lanzo la misma pregunta a todo el que lea este post ¿Qué ocho cosas te gustaría hacer antes de morir?






Y en esas estamos, posteando desde la clandestinidad del trabajo a la espera de lo que quieran hacer.
























